viernes, 10 de abril de 2009

El desafío: Frost contra Nixon


Acabo de ver esta película estrenada recientemene. En ella, vemos como en este político, grande segun unos y miserable segun otros, al final se termina derrumbando y no puede seguir soportando sus propias mentiras.
Toda esta historia del Watergate, nos hace pensar, por lo menos a mi, hasta qué punto los políticos son honrados y cumplen con su deber cuando llegan al gobierno.
¿Será posible que un político duro, peleón, miserable,... cuando llega al gobierno se convierta en un hombre de estado y deje atrás su forma de vida, su forma de pensar? Creo que es muy dificil, por no decir imposible.
Es muy dificil pensar que cuando en los gobiernos, la carga de responsabilidad se hace en personajes políticos, estos puedan tomar decisiones correctas y adecuadas.
Hace poco en Galicia la coalición gobernante perdió las elecciones. Una de las explicaciones dadas desde un miembro del gobierno fue: "Nos dedicamos a gobernar y no a hacer política". Si esa es la causa de perder unas elecciones, "mal vamos".

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